Lo bueno de estas albóndigas es que se pueden comer como plato principal o acompañando un buen plato de pasta. Además puedes hacer mucha cantidad y congelarlas. ¡Quedarán igual de ricas que si estuviesen recien hechas!
| Ingredientes | 1 kg de carne picada (puede ser cerdo, vacuno o pollo) |
| 1 lata grande de tomate triturado | |
| 1 cucharada y media de aceite | |
| 1 cebolla grande | |
| 2 dientes de ajo | |
| Leche | |
| 3 rebanadas de pan de molde | |
| Sal y perejil |
PREPARACIÓN DE LAS BOLAS DE CARNE
1.Quita la corteza a las tres rebanadas de pan de molde y desmenuza la miga en un cuenco. Añade la cantidad de leche necesaria para que la miga se empape. ¡Ojo! no debe quedar leche sobrante en el fondo del cuenco. Si la hay, retírala para no agregarla a la carne.
2. Mezcla bien la carne picada con la miga de pan (esto hace que las albóndigas queden más esponjosas y menos secas), la sal y el perejil.
3. Haz pequeñas bolitas cogiendo cantidades de carne y haciéndolas rodar entre las manos. Personalmente prefiero que las albóndigas queden pequeñas porque así absorben mejor el sabor de la salsa.
4. Prepara una sartén al fuego con abundante aceite. Cuando el aceite esté bien caliente, fríe las albóndigas hasta que queden doraditas por el exterior. No hay que dejar que se hagan por dentro.
PREPARACIÓN DE LA SALSA
5. Agrega la salsa de tomate y deja que la salsa reduzca a fuego lento aproximadamente media hora. Tapa la olla para que no salpique, pero déja una rendija destapada para que salga el vapor.
6. Cuando la salsa ya esté lista, añade las albóndigas doraditas y deja que se hagan durante tres cuartos de hora más. Siempre a fuego lento.
7. Y ya están listas tus deliciosas albóndigas con tomate.
1.Quita la corteza a las tres rebanadas de pan de molde y desmenuza la miga en un cuenco. Añade la cantidad de leche necesaria para que la miga se empape. ¡Ojo! no debe quedar leche sobrante en el fondo del cuenco. Si la hay, retírala para no agregarla a la carne.
2. Mezcla bien la carne picada con la miga de pan (esto hace que las albóndigas queden más esponjosas y menos secas), la sal y el perejil.
3. Haz pequeñas bolitas cogiendo cantidades de carne y haciéndolas rodar entre las manos. Personalmente prefiero que las albóndigas queden pequeñas porque así absorben mejor el sabor de la salsa.
4. Prepara una sartén al fuego con abundante aceite. Cuando el aceite esté bien caliente, fríe las albóndigas hasta que queden doraditas por el exterior. No hay que dejar que se hagan por dentro.
PREPARACIÓN DE LA SALSA
4. Corta la cebolla y los dos dientes de ajo en trozos pequeños y póchalos en una olla a fuego medio.
5. Agrega la salsa de tomate y deja que la salsa reduzca a fuego lento aproximadamente media hora. Tapa la olla para que no salpique, pero déja una rendija destapada para que salga el vapor.
6. Cuando la salsa ya esté lista, añade las albóndigas doraditas y deja que se hagan durante tres cuartos de hora más. Siempre a fuego lento.
7. Y ya están listas tus deliciosas albóndigas con tomate.










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